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Invasiones en Playa del Carmen: La tierra prometida… para el que la venda primero.

Por Luis Mis-Gato Maya🐾

En Playa del Carmen apareció una nueva oficina municipal: la Dirección de Vivienda y Regularización. Y antes de que alguien lo celebre como si fuera el Infonavit con patas, la presidenta Estefanía Mercado ya aclaró lo esencial: no da casas, no regala terrenos, no legaliza invasiones y no cobra nuevos trámites.

O sea: por primera vez nace una dependencia que no promete milagritos electorales. Eso, en este estado, ya es revolucionario.

Porque aceptémoslo: el verdadero “desarrollo urbano” de Playa del Carmen lo han dirigido durante años los líderes de invasión, los vivales de la venta clandestina y los mesías de la escritura imaginaria. Ellos sí reparten tierra, ellos sí “regularizan”, ellos sí prometen… y ellos sí cobran.

Unas auténticas secretarías alternativas, pero sin CURP, sin transparencia y con tarifas dinámicas según la cara del comprador.

La presidenta explicó que la nueva dirección, algo así como un consultorio contra los cuentos mágicos, servirá para orientar, asesorar y advertir.

Sí, advertir. Porque en este municipio la gente no compra terrenos: compra historias.
—“Aquí va a pasar la avenida grande.”
—“Tu escritura sale en seis meses.”
—“Hay luz… bueno, hay poste, que es parecido.”

La Dirección llega como ese amigo incómodo que te dice la verdad aunque duela: “Ese terreno tiene dueño, ese vendedor no existe y esa escritura es más falsa que abrazo de político en campaña.”

Ya atendieron a más de 5,600 personas. Lo sorprendente no es el número; lo sorprendente es que todavía haya gente creyendo en lotes “bien baratitos”.

Alberto Farfán Bravo, flamante director, presentó los programas:

* Regularización pre-factible (o sea, lo que sí se puede y no lo que sueñan).
* Reconocimiento social (que no es regularización, pero al menos sirve para llevar agua y vacunas sin que se ofenda el dueño real del terreno).
* Asesoría jurídica sin litigar, porque litigar es caro y eterno.
* Conclusión de adjudicaciones municipales olvidadas, esas que llevan años durmiendo en algún cajón que nadie abría.

Suena sensato. Suena viable. Suena a trabajo.
Lo cual ya es sospechoso en un terreno donde lo que predominaba era el “pase usted y escríbale su nombre a la tierra”.

¿Y por qué todo esto ahora?. Porque, aunque suene feo decirlo, las invasiones no sólo quitan tierra: quitan poder. Y últimamente, los líderes de invasión tienen más control político que muchos regidores.

Ellos reparten lotes, organizan colonias, reparten favores y hasta hacen “campañas”. Un municipio paralelo, pero con más clientes.

Así que esta nueva dirección no sólo busca evitar fraudes: busca recuperar el timón de una ciudad donde cada invasión genera una república independiente con su propio padrón electoral.

La presencia del área de Seguridad en el anuncio no fue casual, porque detener invasiones en Playa del Carmen es como detener un huracán: si no te mueves rápido, te pasa por encima y si te mueves demasiado lento, ya te levantaron 200 casitas de cartón mientras firmabas la minuta.

El municipio dice que ahora sí habrá control, coordinación y operativos, mientras los líderes de invasión seguramente ya están tomando nota, preparando nuevos modelos de negocio o, mínimo, buscando otra selva donde empezar de cero

En conclusión: Playa del Carmen, por fin, despertó. No sabemos si esta dirección logrará poner orden o terminará siendo un folleto bonito.

Pero mira tú… al final alguien lo admitió: la pobreza no es el problema, sino los genios que la usan como cajero automático electoral

Ojalá esta vez sea distinto.
Ojalá que esta dirección no sólo reparta información, sino que le devuelva al municipio lo que perdió por años: la autoridad sobre su propio territorio.

Porque a la tierra, igual que al poder, siempre aparece alguien con la garra lista para apropiarse de lo que no le pertenece.

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