En la zona arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, se registró una afluencia de más de 7,000 personas durante el equinoccio de otoño. El fenómeno solar, que proyectó la silueta de una serpiente descendente sobre la Pirámide de Kukulkan, atrajo a turistas y aficionados a la cultura maya.
El evento, que coincidió con la tradición de la caída de la serpiente, fue testigo de la gran afluencia de visitantes que buscaban presenciar el espectáculo natural y aprender sobre la historia y la astronomía de la civilización maya.
Fuente: México internacional




