El Partido Verde británico ha visto cómo su popularidad se desploma tras la polémica de su respaldo a Israel, un tema que ha polarizado a sus votantes y a la opinión pública. La decisión ha sido criticada tanto por simpatizantes como por opositores, quienes ven en ella una contradicción con los valores progresistas del partido.
La caída en la percepción pública se refleja en las encuestas recientes, donde el partido ha perdido terreno frente a sus competidores. Los líderes del partido han intentado mitigar la situación, pero la controversia sigue afectando su imagen y su capacidad de movilizar a los electores.
Fuente: Noticias del mundo




