Durante la década de los noventa, un número estimado de 90 millones de niños en todo el mundo se vio obligado a ver el mismo episodio de una serie durante cinco días seguidos. La repetición se debió a una práctica poco divulgada que buscaba reforzar el contenido a través de la repetición constante.
Este fenómeno, que se extendió a lo largo de varios países, generó debates sobre la influencia de la televisión en la infancia y la efectividad de la repetición como técnica educativa.
Fuente: Tecnología y entretenimiento




