En Fiji se observa una alarmante escalada de casos de VIH, atribuida en parte a la práctica de "bluetoothing", donde individuos se inyectan sangre ajena. Esta tendencia, identificada como una amenaza para la salud pública, ha generado preocupación entre autoridades sanitarias y expertos en enfermedades infecciosas.
El riesgo radica en la transmisión de virus y bacterias a través de la sangre compartida, lo que podría acelerar la propagación del VIH y complicar los esfuerzos de prevención y tratamiento en la región.
Fuente: Salud y bienestar




