Tras cientos de horas de grabación, una investigadora salió con una sola picadura y un hallazgo: dos válvulas flexibles que se cruzan a mitad de camino sin dejar de bombear veneno ni un instante.
Fuente: Salud y bienestar
Notas relacionadas
Detiene FGE Quintana Roo a tres personas; asegura posibles drogas y un arma de fuego
Tixkochoh y Teya esperaron 50 años: arranca camino de 11.2 millones, listo el 1 de diciembre
MICHEL DÍAZ SUMA MÚSCULO SINDICAL: MÁS DE 100 LÍDERES TAXISTAS SE INCORPORAN A SU PROYECTO
Anne Hathaway acaricia el Oscar por La odisea: "Al principio de tu carrera solo te preguntas: '¿Conseguiré algún día un trabajo?'"
