Estudios recientes revelan que las mujeres son más propensas a sufrir migrañas que los hombres, atribuyéndolo a factores hormonales, la falta de sueño y el estrés. Estas variables interaccionan para desencadenar episodios dolorosos que afectan la calidad de vida.
Para calmar el dolor, se recomienda mantener un horario de sueño regular, gestionar el estrés mediante técnicas de relajación y, en algunos casos, consultar a un profesional de la salud para evaluar tratamientos hormonales o farmacológicos.
Fuente: Salud y bienestar




